Archivo de la etiqueta: agradecimiento

Haciendo también se aprende

Originalmente publicado en Recurriendo a la locura para mantener la cordura

Fotografía: Klelia Guerrero García

Si conoces personas que hablan muy fluidamente algún idioma que no es su lengua materna —o eres una de ellas—, lo más probable es que hayan vivido en un ambiente en el que no tenían otra opción sino aprenderlo. Asimismo, hay personas que habiendo vivido por muchos años en un lugar con un idioma distinto al suyo, no aprendieron mucho de ese idioma por haber tenido las facilidades para mantener su comunicación en su lengua materna. Entonces, aunque el contexto ayude, es imprescindible que la persona conecte con su voz interior, con ese poder que la mantendrá en la marcha, incluso cuando todo indique que ya no va más.

¿Cómo se relaciona esto con nuestro episodio semanal? ¡En mucho! En nuestra conversación con Justo Velarde, un súper emprendedor de tan solo 13 años, descubrimos y reflexionamos sobre algunas de las cualidades que lo han llevado a ser de los podcasters más escuchados en su país natal, Argentina.



Una persona con espíritu emprendedor es aquella que tiene decisión e iniciativa para realizar acciones que son difíciles o entrañan algún riesgo. Es aquella que se lanza a terrenos desconocidos porque confía tanto en su intuición como en su trabajo. Es aquella que sabe que, incluso si las cosas no salen como espera, puede volverlo a intentar.

Si complementamos esta definición con nuestra publicación sobre la resiliencia, vemos que no existiría lo uno sin lo otro. Es decir, si bien el verdadero emprendimiento requiere contemplar situaciones críticas en el proceso y tratar de prevenirlas o minimizarlas, también implica tener una perspectiva de liviandad; de recordar que nada es tan grave.

Aquí las conclusiones a las que llegamos a través de nuestra conversación en vivo y demás elementos usuales:
– Escoge a tus maestrxs, a esas personas que admiras y de las que quieras aprender.
– Identifica tus fuentes de inspiración y motivación. Recurre a ellas cuando te cueste continuar.
– Vive con motivación; sigue tu instinto. Combina tu intención con el trabajo que requiere cada decisión.

Y como lo anunciamos, con este episodio damos por cerrada la segunda temporada. Con una pequeña pausa, trabajaremos en el los ajustes de contenido, canales y objetivos que tenemos en mente. Estén pendientes de las novedades y, como siempre, sería grandioso escuchar sus sugerencias para el lanzamiento de la siguiente temporada.

“Poli-amar”

Originalmente publicado en Recurriendo a la locura para mantener la cordura

Fotografía: Klelia Guerrero García

¿Y si intentamos amar desde la libertad?
Nos han convencido de que las relaciones, y más aún las de pareja, deben verse y sentirse de formas específicas. Los cuentos del “vivieron
felices por siempre” borra del mapa todo el trabajo personal y conjunto que requiere sostener una pareja en el largo plazo. El heterocentrismo, el machismo y otros esquemas nos han limitado a una opción única de lo que es una pareja.
Abrirnos a ideas distintas, aunque asuste, es parte del crecimiento personal y de que, finalmente, estamos aprovechando la libertad que podemos despertar con la adultez. Esto y más, en nuestro episodio 10 sobre el poliamor, con Angie Aldana.



Hace unos días presentamos el significado de poliamor y comentamos por qué nos pareció interesante. Hoy quiero compartir mi perspectiva, mi intención sobre cómo poli-amar. Para iniciar, el prefijo griego “poli” otorga el significado de ‘abundancia’ y ‘pluralidad’ a los sustantivos o adjetivos que acompaña. La palabra amar puede tener muchas definiciones, pero la que manejamos tanto en el consejo no pedido de la semana, como en nuestra transmisión en vivo se centra en la libertad.

Libertad para estar, dejando a un lado todo tipo de presión; para ser, sin importar la situación; para crecer, cualquiera sea la dirección; para sentir, sin límites, sin moderación; para disentir, sin que se tilde de traición. Empieza a poli-amar en tu relación contigo, porque las primeras barreras que te detienen y limitan, que te impiden vivir la libertad para ser, estar, crecer, sentir y disentir, son las que tienes en tu mente. Y como dicen por ahí, no se puede dar de lo que no se tiene.

Exploremos otra perspectiva. Hay ocasiones en las que ciertas actividades, personas o situaciones que me causan sentimientos encontrados: mi imagen, mi trabajo, mis hobbies, mi tribu, ¡todo! En algún momento, todo eso me ha causado confusión por la diversidad de emociones que me causan. No sé si es tu caso, pero creo que esa pluralidad de emociones también es una expresión de poli-amar.

Finalmente, aprovechando la época del portal 8-8, quiero recordarme y recordarte que poli-amar es que también darte el chance de volver a empezar. Es confiar en la abundancia de tu poder, de tu escencia para ser todas las versiones de tu que se proponga y por las que trabaje. Es confiar en tu capacidad de amarlas y abrazarlas, más allá de los resultados y de tus expectativas sobre ellas.

Sistematizando

Originalmente publicado en Recurriendo a la locura para mantener la cordura

Fotografía: Klelia Guerrero García

¿Qué tan bien conoces los sistemas de los que formas parte?

El enfoque de sistemas es una metodología de resolución de problemas que considera tanto los componentes del conjunto, como las interacciones entre estos. Los seres humanos somos y pertenecemos a varios sistemas simultáneamente. 

No obstante, cuando no somos totalmente conscientes de cómo participamos en cada uno, nuestras oportunidades para aprovechar esa participación y/o mejorar el sistema se vuelven limitadas.

La invitación del episodio 6, que fue posible gracias a la participación de Maria de los Ángeles Toro, es que nos interesemos y aprendamos sobre esos sistemas para, a partir de ahí, buscar alternativas más sanas con respecto a nuestra forma de sentir, crecer, amar y vivir.

Se dice que somos el promedio de las cinco personas con las que más tiempo y cercanía compartimos. La última vez que me lo recordaron, me sentí muy sorprendida. Resulta que las personas de mi tribu cercana se habían movido y nuestras relaciones habían evolucionado y yo no me había dado cuenta. Tras decidir moverme también, tras decir tomar la situación en mis manos y aprovecharla, se desbloquearon avances que ni siquiera imaginaba en algunas áreas de mi vida.

Y es que los sistemas tienden a interactuar. Esa interacción multiplica la fuerza de cualquier movimiento a diferentes escalas y en distintas áreas. Esto va muy de la mano con lo conversado en nuestra transmisión en vivo y las conclusiones que hemos extraído del tema

1. Somos los sistemas que nos componen. Si estos están bien, nosotrxs también.
2. Somos los sistemas de los que somos parte. Es nuestra responsabilidad velar por su salud y desempeño.
3. Para evaluarlos y/o influenciarlos, debemos (re)conocerlos en sus componentes: orden, jerarquía y el balance entre dar y recibir.

¿Has identificado algún sistema que te gustaría mejorar? De ser el caso, ¿Qué has hecho hasta ahora para lograrlo?

Posdata: si quieres llevarte el “bonus”, puedes revisar también nuestro consejo no pedido de la semana 😉

Es el turno de la estructura – la versión de Kle

Fotografía: Klelia Guerrero García

Originalmente publicado en Recurriendo a la locura para mantener la cordura

Y llega la segunda versión: el quiebre de estructuras, la sensación de vacío. Entre mis confesiones se incluyen los cambios más fuertes e importantes que viví durante la primera temporada y, por supuesto, lo que queda por trabajar.

Esta es nuestra segunda semana de episodios especiales, generados como apertura a la segunda temporada de Adultez Verde podcast. Como es usual, les comparto algunas reflexiones sobre las conclusiones del episodio y la transmisión en vivo:

– Eres un material en construcción, aprovecha ese potencial. No se trata de echar las cosas por la borda todos los días cediendo ante las dificultades que cualquier decisión implica. Todo lo contrario. En función de lo que decidas tuyo, de tu postura ante la vida y del valor que quieres compartir, tienes la capacidad de reinventarse a diario. Mi autopercepción de “estructurada” me limitó por mucho tiempo y me encerró en el cuadrado que yo misma me dibujé. Sin embargo, ahora trabajo día a día por revisar las cosas que me están funcionando y las que no. Me doy la oportunidad de tratar cosas nuevas que pueden o no ser mejores que lo que conozco, pero que me dejan la experiencia de haberlas probado y pueden fortalecer mis procesos.

Independientemente de dónde estés hoy, puedes empezar a construir lo que sueñas y mereces. Hay un concepto en economía que se denomina “costo hundido”. Se refiere a los costos en los que se ha incurrido con algún objetivo en particular y que no se pueden recuperar, incluso si nos arrepentimos y echamos marcha atrás. Para llegar al punto de la vida en el que estás seguramente has incurrido en costos (tiempo, dinero, relaciones, esfuerzo, lo que pinte). Y muchxs deciden seguir donde están porque “ya llevan mucho tiempo ahí” o “ya han dedicado x años a eso”… ¿Tiene sentido? Me suena a no querer comprar libros nuevos porque los que lo me gustaron los que compré. Lo hecho hecho está; no puedes cambiar el pasado pero si tomar las riendas de tu presente, decidiendo y aprovechando lo que hoy tienes en tus manos.

Observa sobre qué cosas no estás decidiendo y define pequeños pasos en esa línea. En la transmisión en vivo y como palabra de la semana, enfatizamos en los “saltos de fe” y en que estos no deben ser gigantes para acercarnos a dónde queremos estar. Es más, ir probando direcciones puede ser la mejor forma de calibrar nuestra brújula interna y tener mayor claridad para cuando demos saltos mayores.

¿Qué tanto aplico esto? Aún muy poco, pero lo tengo presente, me lo recuerdo a menudo.
¿Que si me desespero? Sí, muchas veces. Sin embargo, siento que con cada vez que me lo recuerdo, que me pregunto, que intento calibrar mi brújula, mi conexión conmigo y con el universo se aclara, se fortalece. Esa es el mejor incentivo para seguirlo intentando.

Pausa necesaria

Originalmente publicado en Recurriendo a la locura para mantener la cordura

Fotografía: Klelia Guerrero García

Adultez Verde ha llegado al fin de su primera temporada. Luego de meses de preparación y de 11 episodios publicados, llegó el momento de poner en práctica una de las recomendaciones más frecuentes en nuestro podcast: Pausar, observar y cuestionar si las cosas están avanzando en la dirección que buscamos.

Hace aproximadamente dos semanas se sentía la “presión” de esta introspección: la incertidumbre sobre qué, cómo y cuándo haríamos, hizo presencia desde el minuto cero. Alrededor de los mismos días, yo estuve en esas etapas de pocas energías, de procesos laborales intensos y de elevadas dosis de procrastinación. Y es allí donde la vida me recordó el valor de trabajar en equipo, de tener alguien que nos dé el tirón de orejas para volver la atención hacia lo que realmente importa.

Con la vuelta de Taty a Ecuador, la emoción del “¡por fin juntas!” nos invadió. Mientras esperábamos que esto sucediera, surgieron muchas expectativas de lo que podríamos hacer con las nuevas condiciones. Cuando finalmente ocurre, decidimos trabajar juntas y en presencial cada jueves.

El pasado jueves, luego de la grabación de un episodio y de nuestra transmisión en vivo, llegó el momento cero: ¿Cómo luciría nuestro proceso de redefinición y de reconstrucción?

Como antecedente, en una coincidencia de esas que no se pueden llamar coincidencias, el día anterior una amiga de Tats, Melanie Moscoso, nos había puesto frente a frente con el hecho de que nuestra visión del proyecto y del valor que queríamos ofrecer no estaba del todo aterrizada. Con una jornada tan divertida como demandante, logramos mejorar esa situación.

Así, de vuelta al proceso creativo de aquel jueves, luego de una corta actualización semanal y del “hit” producido con la cena, finalmente vimos la luz: este proceso de restructuración busca humanizar nuestro contenido, agregar eficiencia a nuestra entrega de valor y comunicar mejor (si, pese a tener un podcast, estamos consientes de que la comunicación no es nuestro fuerte 😅).

Más allá de los detalles específicos con respecto a estos cambios, fue lindo reconectar con nuestras motivaciones primarias del proyecto y con las razones por las que iniciamos a trabajar en él. Fue hermoso ver cómo Taty reconocía mi humanidad y la acompañaba y, a partir de eso, cómo pude reconocer mi propia humanidad.

Entonces, ese proceso de introspección organizacional que teníamos previsto se convirtió –al menos de mi lado– en introspección individual sobre mis motivaciones, responsabilidades y anhelos para con Adultez Verde; se volvió agradecimiento por la energía, entusiasmo y soporte de mi “partner in crime”; me regaló la alegría de observar que hemos logrado hacer de ese sueño, una realidad que supera nuestras limitaciones y paradigmas individuales.

Me despido de esta edición especial con un par de preguntas: ¿Cuál es la motivación o sueño que más trasciende tus condiciones de individuo? ¿Cómo se siente ser parte de eso? ¿Estás alimentando ese espacio, de forma consciente y constante? Mientras respondes esas preguntas, ama, agradece y abraza esos sueños o motivos, ya que seguramente son gran parte del combustible de tu día a día.

Si te sientes insegurx sobre tu respuesta a la primera pregunta, te invito a observar alrededor. Puede ser algo muy específico como un proyecto familiar, de trabajo o un viaje, pero no hace falta ir a tal detalle: con tu sola existencia eres parte de una gran familia (la humanidad), que comparte una misma casa (nuestro querido planeta Tierra). Y si estás leyendo esto significa que tienes la oportunidad de compartir tus dones con esa familia y en esa casa, de soñar y construir solx o con compañía, de redefinirte… ¿Cómo la vas a aprovechar?